Lograr el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta es un desafío jurídico, especialmente cuando la Seguridad Social ha denegado previamente la solicitud en vía administrativa. En este caso de éxito defendido por Legalión Abogados, el juzgado ha estimado la demanda de una trabajadora dedicada al sector de la limpieza, reconociendo su incapacidad derivada de enfermedad común y otorgándole el derecho a percibir una pensión contributiva por su invalidez total para toda profesión.
¿Cómo conseguir la incapacidad absoluta cuando la vía administrativa falla?
Es habitual que la Seguridad Social deniegue la invalidez en primera instancia, alegando que las dolencias no son lo suficientemente inhabilitantes. En este caso concreto, la trabajadora de limpieza enfrentaba esta situación tras un periodo de incapacidad temporal iniciado en 2024. Su cuadro médico incluía problemas físicos de columna, hombro y articulación temporomandibular, junto con una importante pérdida auditiva. El juzgado, al analizar su situación médica, reconoció que las lesiones físicas por sí solas no anulaban completamente su movilidad. Sin embargo, gracias a la defensa estratégica de Legalión Abogados, el juez valoró un conjunto de dolencias físicas y psíquicas que, combinadas, incapacitan de forma absoluta para la realización de cualquier tarea.
La importancia de la patología psiquiátrica en la incapacidad absoluta
La clave de este éxito judicial fue la valoración de la salud mental. El juez consideró que la patología psiquiátrica resultaba decisiva para anular su capacidad laboral. En el informe defendido por Legalión, constaba un trastorno depresivo de larga evolución, agravado por una situación personal y familiar de gran sobrecarga. Los informes aportados por Legalión fueron fundamentales para acreditar que la trabajadora presentaba ansiedad, ideas autolíticas y antecedentes de ingresos psiquiátricos. La valoración conjunta de estas dolencias psíquicas, sumada a las lesiones físicas, determinó que la limpiadora no poseía la capacidad necesaria para desarrollar ninguna actividad laboral de forma rentable y constante.
¿Cómo conseguir la incapacidad absoluta cuando la vía administrativa falla?
Es habitual que la Seguridad Social deniegue la invalidez en primera instancia, alegando que las dolencias no son lo suficientemente inhabilitantes. En este caso concreto, la trabajadora de limpieza enfrentaba esta situación tras un periodo de incapacidad temporal iniciado en 2024. Su cuadro médico incluía problemas físicos de columna, hombro y articulación temporomandibular, junto con una importante pérdida auditiva.
El juzgado, al analizar su situación médica, reconoció que las lesiones físicas por sí solas no anulaban completamente su movilidad. Sin embargo, gracias a la defensa estratégica de Legalión Abogados, el juez valoró un conjunto de dolencias físicas y psíquicas que, combinadas, incapacitan de forma absoluta para la realización de cualquier tarea.
La importancia de la patología psiquiátrica en la incapacidad absoluta
La clave de este éxito judicial fue la valoración de la salud mental. El juez consideró que la patología psiquiátrica resultaba decisiva para anular su capacidad laboral. En el informe defendido por Legalión, constaba un trastorno depresivo de larga evolución, agravado por una situación personal y familiar de gran sobrecarga. Los informes aportados por Legalión fueron fundamentales para acreditar que la trabajadora presentaba ansiedad, ideas autolíticas y antecedentes de ingresos psiquiátricos. La valoración conjunta de estas dolencias psíquicas, sumada a las lesiones físicas, determinó que la limpiadora no poseía la capacidad necesaria para desarrollar ninguna actividad laboral de forma rentable y constante.