El Juzgado de lo Social da la razón a una trabajadora defendida por Legalion: despido calificado como improcedente y reconocimiento de jornada completa pese a tener un contrato parcial. Recuperamos salarios impagados con un 10% de interés.
Despido y fraude en la jornada: Cuando la realidad supera al contrato
Uno de los abusos más comunes en el mercado laboral actual es la contratación a tiempo parcial para cubrir puestos que, en la práctica, exigen una disponibilidad de jornada completa. Esta situación no solo supone un perjuicio en la cotización del trabajador, sino que genera importantes diferencias salariales que a menudo salen a la luz tras un despido.
En Legalion Abogados, hemos logrado una relevante sentencia estimatoria que pone freno a estas prácticas. El caso no solo aborda la improcedencia de un despido objetivo mal ejecutado por la empresa, sino que consigue el reconocimiento jurídico de que la trabajadora prestaba servicios a jornada completa, obligando a la empresa a abonar las cantidades dejadas de percibir durante meses.
El conflicto: Un despido "represalia" tras un altercado en el local
Nuestra cliente se vio envuelta en un despido tras un incidente convulso en su centro de trabajo. Tras un altercado en el local que requirió la intervención de la Guardia Civil y una posterior denuncia por parte de la trabajadora, la empresa decidió extinguir su contrato de forma objetiva. Desde Legalion Abogados impugnamos el despido solicitando su nulidad por vulneración de derechos fundamentales, al entender que se trataba de una represalia directa.
Aunque la sentencia finalmente no apreció el móvil lesivo necesario para declarar la nulidad (siguiendo el criterio del Ministerio Fiscal), el análisis de la magistrada sobre la calificación del despido fue demoledor para la empresa. La propia empleadora reconoció que la causa reflejada en la carta no era la real —la cual se basaba en sospechas infundadas sobre el conflicto en el local—, lo que invalida automáticamente la forma y causa del despido, convirtiéndolo en improcedente.
El reconocimiento de la jornada completa y la nulidad del registro horario
La otra gran victoria de este procedimiento reside en la reclamación económica. La trabajadora figuraba con un contrato a tiempo parcial, pero nuestra defensa sostuvo que su jornada real era completa e incluso superior.
Ante la falta de un registro horario fiable por parte de la empresa y gracias a una prueba testifical sólida coordinada por nuestro equipo jurídico, el Juzgado aplicó la presunción de prestación a jornada completa. La sentencia es clara en un punto vital para cualquier trabajador: el recibo de nómina no prueba por sí solo el pago. Si la empresa no acredita el abono efectivo de las cantidades y existen discrepancias en la jornada, la justicia protege al empleado. Como resultado, se condenó a la empresa al pago de todos los salarios pendientes calculados sobre una jornada completa, aplicando además un interés moratorio del 10% por la naturaleza salarial de la deuda.
Consecuencias del fallo: Indemnización y salarios de tramitación
El resultado final de nuestra intervención jurídica obliga a la empresa a enfrentarse a una doble condena:
- Opción de condena por despido: La empresa debe elegir entre la readmisión de la trabajadora, pagando los salarios de tramitación desde la fecha del despido, o la extinción definitiva del contrato mediante el abono de la indemnización por despido improcedente.
- Abono de diferencias salariales: El pago inmediato de las cantidades adeudadas por haber trabajado a jornada completa cuando se le remuneraba por una parcial, incrementadas con el recargo de mora.
Conclusión: La importancia de denunciar la realidad laboral
Este caso subraya una idea práctica fundamental para cualquier empleado: cuando un contrato a tiempo parcial encubre una jornada completa y el despido se apoya en una carta mal planteada o falsa, es posible conseguir justicia.
En Legalion Abogados recordamos que la falta de registro horario o las cartas de despido genéricas son grietas legales que permiten al trabajador recuperar no solo su indemnización, sino también el dinero que le ha sido sustraído mediante un contrato fraudulento. Si tu contrato no refleja las horas que realmente trabajas, tienes derecho a reclamar la diferencia salarial y los intereses acumulados.